4 AGO. 2026
La discusión sobre la industria bonaerense volvió al centro de la escena luego del análisis del ministro de Economía provincial, Pablo López, quien planteó un diagnóstico tan claro como desafiante: la Provincia muestra mejores números que el promedio nacional, pero ese desempeño depende casi exclusivamente de tres sectores favorecidos por el modelo económico actual. La pregunta de fondo es si la industria bonaerense puede crecer de manera amplia y sostenida. La respuesta es sí, pero requiere un Estado que impulse, equilibre y acompañe.
Hoy, la actividad industrial bonaerense se sostiene gracias al fuerte dinamismo de la refinación de combustibles, la industria química y la fabricación de maquinaria. No es casual: la Provincia es la principal refinadora de petróleo del país y el desarrollo de Vaca Muerta derrama directamente sobre sus indicadores. Esa ventaja estructural explica por qué Buenos Aires muestra un comportamiento más favorable que la media nacional.
Pero López lo deja claro: no estamos ante una recuperación generalizada. Trece de las dieciséis ramas industriales bonaerenses continúan por debajo de los niveles de producción de 2023. El crecimiento está concentrado en sectores que, por su naturaleza, no generan empleo masivo ni arrastran al resto de la estructura productiva.
En ese sentido, el ministro plantea un punto que merece ser destacado: la industria bonaerense puede crecer, pero necesita un modelo que potencie a todos los sectores, no solo a los que ya están favorecidos. El agro y el petróleo muestran dinamismo, pero ese dinamismo no alcanza para sostener el empleo ni para reconstruir el entramado industrial tradicional.
La crisis industrial que atraviesa el país —y que la Provincia refleja parcialmente— no se resolverá sola. Requiere políticas públicas que amplíen la base productiva, que incentiven la inversión, que fortalezcan el mercado interno y que promuevan la innovación en sectores que hoy están rezagados. La industria bonaerense tiene capacidad, tiene escala y tiene historia: lo que necesita es un Estado que acompañe, que ordene y que genere condiciones para que el crecimiento deje de ser selectivo y se convierta en desarrollo integral.
El desafío es grande, pero la oportunidad también. La Provincia puede liderar la recuperación industrial del país si logra transformar un crecimiento concentrado en un crecimiento equilibrado. Y eso solo será posible con una estrategia que incluya a todos los sectores, que genere empleo y que devuelva a la industria su rol central en el desarrollo económico.